/ Pesadilla en la Oficina

Pesadilla en la oficina: La startup innovadora

Por azares del destino Pepe a conocido a un emprendedor que le invita a un bar. Pepe conoce muy bien el deseo de querer tener un negocio y lo dificil que es ponerlo a flote. Ha leído y se ha empapado de toda la cultura "startupera" y de como ciertos unicornios han empezado a surgir en el país.

El emprendedor le platica sueños y castillos de papel cimentados con palabras rimbombantes que todo emprendedor que se respete usa en su pitch: cloud, machine learning, big data, etc. Pepe no es tonto, ha visto triunfos y fracasos de muchas empresas desde lejos y en la suya propia, por lo que en cierto momento detiene al emprendedor y le dice:

  • Lo que quieres hacer es similar a Tableau ¿no?
  • No. La idea de la app es...

Y nuevamente empieza la plática sobre sus sueños... pero esta vez dura menos. Ahora Pepe se da cuenta. El emprendedor solo se queja de su programador porque es "sumamente malo" y no termina el proyecto... Para el, su emprendimiento es sencillo y si supiera programar lo haría en menos de un mes.

Pepe le vuelve a comentar que eso ya existe y que probablemente por eso el programador no termina las cosas pues el proyecto es enorme. Pero el emprendedor no desiste, le dice nuevamente que es sumamente sencillo y lo invita a conocer el proyecto a lo que Pepe acepta.

Mientras concertan la cita para volver a verse, el emprendedor invita a Pepe a formar parte del equipo... para que sea el CTO y ayude a administrar todo el trabajo con SCRUM.

Un foco rojo aparece en la cabeza de nuestro protagonista por lo que agradece la propuesta educadamente y dice NO. El sabe lo que pasa. No va programar u organizar el código o cualquier otra cosa técnica, pero accede a conocer al programador.

Días después lo conoce y se encuentra con una persona innecesariamente estresada y frustada. No puede creer el ambiente tan tóxico en el que ambos trabajan. En una charla que casi que roza las lágrimas, el programador le cuenta el estrés, la falta de sentido y de foco de todo el proyecto. Aceptó trabajar ahí porque necesitaba empezar a tener side-projects con los cuales aprender... pero el emprendedor ya había cambiado la tecnología del proyecto tres veces por una más cool.

Llevaban más de un año y lo único que avanzaba era el motor de graficado. El programador estaba orgulloso de esto último y debía de estarlo. Era extraordinario. Código Limpio en su máxima expresión.

Pepe le preguntó si recibía paga o algún porcentaje... y para su sorpresa solo recibía el 3% con cero sueldo. Lo miró a los ojos con tristeza pues entendía la necesidad de aprendizaje, de estar ahí. Pero no entendía la necesidad de estar en un lugar tóxico. Del estrés.

Renuncia. No necesitas estar con un "emprendedor" para aprender... le dijo Pepe.

A los pocos días el programador renunció. Pepe nunca supo si pasó por esta plática o si fueron otras emociones las que lo obligaron a hacerlo. Mantuvo conversación con el durante algunos meses y después se dejaron de ver. Su código le llevo a ser considerado en una excelente empresa como desarrollador senior en javascript y empezó a ganar muy buen dinero. Un bonito, feliz y bien merecido final para esta historia.

El emprendedor, en cambio, nunca encontró quien le progamara su proyecto. De hecho, hizo una demo en excel y fue a bajar financiamiento a USA. Consiguió una promesa de inyección de capital pero necesitaba mostrar algo hecho para poder recibirlo. Al regresar a su país, buscaba que los programadores le hicieran un MVP casi gratis, con la esperanza de ofrecerles el 3% de su mega emprendimiento cuando por fin se lanzara... cosa que a esta fecha no se a logrado porque existe Tableau.

¿Qué podemos aprender de esta experiencia?

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  • Ten inteligencia y perspicacia para escoger tus emprendimientos. Existen muchos emprendedores. Recuerde querido lector que aquí las cursivas son sárcasmo.
  • No necesitas estar en un emprendimiento para aprender cosas.
  • No trabajes en un ambiente tóxico solo por aprender.
  • No cambies la tecnología de tu emprendimiento constantemente.
  • Si tu idea no funciona, no es por culpa del programador o por la tecnología. Tal vez deberías de pensar en pivotar.
  • Y por sobre todas las cosas, no pidas las cosas gratis.

Todos los nombres, situaciones y proyectos aquí mostrados están basados en hechos reales. Hemos cambiado los nombres y lugares para no perjudicar. Pepe somos todos y no es nadie.

Eduardo Montalvo

Eduardo Montalvo

Programador con intereses en machine learning, clean code, arquitecturas de software y formación de equipos técnicos.

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